Última actualización: 8 de septiembre de 2026
Jarvis es un asistente personal privado, usado por una sola persona: su propietario, Felipe Cood. No tiene otros usuarios y no ofrece un servicio a terceros.
En una base de datos alojada en Railway, el proveedor donde corre el asistente. Las credenciales de acceso se guardan cifradas, y la clave que las descifra vive únicamente en la configuración del servicio.
El asistente se alojó antes en un computador doméstico del propietario. Ya no: los datos están en la infraestructura de ese proveedor, sujeta a sus propias políticas, y no en una máquina particular.
No se venden, ni se ceden, ni se usan con fines publicitarios. Para funcionar, el contenido de cada consulta se envía a los servicios que la procesan:
Cada uno trata esos datos según sus propias políticas.
El asistente mantiene una memoria sobre su propietario: personas con las que se relaciona, proyectos en los que trabaja, compromisos que asume y preferencias de trabajo. Esa memoria se construye a partir de las conversaciones con el asistente, y de nada más: el calendario y el correo no se le entregan por separado para memorizarlos. Eso sí, cuando el asistente consulta un evento o un correo y se lo cuenta a su propietario al responder, ese contenido pasa a formar parte de la conversación, y por esa vía puede terminar recordado.
Se guarda en la misma base de datos alojada que el historial de conversación, y permanece mientras el propietario la mantenga. Puede revisarla y retirar cualquier dato en cualquier momento desde una página privada. Lo retirado deja de usarse de inmediato, pero el registro se conserva en esa misma base local para poder auditarlo y deshacerlo; se elimina borrando la base.
Salvo esa memoria, los datos de calendario y correo no se copian: se consultan en el momento y se descartan al terminar de responder.
El propietario puede retirar el acceso en cualquier momento desde la configuración de su cuenta de Google, y eliminar los datos locales borrando la base de datos.
felipecood@gmail.com